Como mamás primerizas, tendemos a preparar todo para la llegada de nuestro bebé, la habitación del bebé, elementos esenciales como pañales, ropa, loción para bebés, medicamentos básicos, biberones, un sacaleches e incluso pequeños juguetes o ropa extra. Pero hay una cosa más muy importante, especialmente para las mamás que amamantan por primera vez: prepararse para la lactancia con anticipación.
Para ayudar a las nuevas mamás a sentirse más seguras y comenzar a amamantar sin problemas antes y después de la llegada del bebé, hemos reunido 10 consejos prácticos de preparación para la lactancia.
¿Cómo prepararse para la lactancia materna? 10 consejos
1. Infórmese sobre la lactancia materna con anticipación
Muchas nuevas mamás que planean amamantar tienen muchas preguntas antes de que llegue su bebé. Por ejemplo: cómo lograr un buen agarre, qué tener en cuenta mientras amamantan, las posiciones correctas,si se puede calentar la leche materna, y si alimentar será doloroso. En lugar de sentirse ansiosa o abrumada, es útil aprender sobre la lactancia materna con anticipación. Muchos hospitales ofrecen clases prenatales de lactancia materna, y también puedes leer libros o artículos de confianza, pedir consejos prácticos a mamás experimentadas, o consultar a un IBCLC para obtener orientación profesional y personalizada.
2. Practica posiciones cómodas para amamantar y técnicas de agarre
Para las mamás que acaban de dar a luz, el cuerpo aún puede sentirse débil, y la alimentación a menudo toma tiempo. Para asegurarte de que estés cómoda mientras amamantas y tu bebé pueda alimentarse de manera efectiva, es importante aprender y practicar posiciones cómodas con anticipación. Puedes usar almohadas o cojines en casa para simular diferentes posiciones y encontrar lo que mejor funcione para ti y tu bebé. Los cojines de soporte ajustables también pueden ayudar, evitando que te encorves o esfuerces la espalda.
3. Crea un espacio de lactancia tranquilo y cómodo
Crea un espacio tranquilo y cálido en casa con una iluminación suave específicamente para la lactancia. Esto ayuda a que tanto tú como tu bebé se relajen sin interrupciones. Puedes incluir una silla cómoda o una mecedora, y mantener una mesa pequeña cerca para los artículos que puedas necesitar, como un sacaleches, una botella de agua o pañuelos.
4. Prepárese para las molestias causadas por la congestión mamaria
En la primera semana después de que nazca tu bebé, tu producción de leche aumenta rápidamente, y muchas mamás experimentan hinchazón en los senos, calor o incluso dolor. Esta es una condición común llamada “ingurgitación fisiológica.” Para hacer que este período sea más manejable, puedes preparar algunos métodos de alivio antes del nacimiento, como aprender técnicas simples de masaje en los senos o tener compresas frías/calientes listas. Estar preparada te ayuda a manejar la ingurgitación con calma y aliviar la incomodidad más rápidamente.
5. Prevenir el dolor en el pezón y los conductos lácteos bloqueados
Muchas nuevas mamás experimentan dolor en los pezones, grietas o conductos de leche bloqueados durante los primeros días de la lactancia. La mayoría de estos problemas son causados por un agarre o posición inadecuados. Antes de que llegue tu bebé, puedes aprender los puntos clave de un agarre adecuado y practicar utilizando videos o modelos de lactancia. También es útil tener crema para pezones o protectores de pezones listos para un cuidado adicional.
6. Apoye el suministro de leche y tenga un plan de respaldo
No todas las mamás tendrán una abundante producción de leche de inmediato, por lo que es útil aprender formas de fomentar la lactancia. Esto puede incluir permitir que tu bebé mame con frecuencia, descansar lo suficiente, comer alimentos o sopas amigables con la lactancia, y realizar un suave masaje en los senos. También es una buena idea tener una lata de fórmula a mano, por si acaso tu producción de leche es baja al principio. De esta manera, tu bebé no pasará hambre mientras tu producción de leche aumenta gradualmente.
7. Prepare un extractor de leche y suministros para el almacenamiento de leche
Para muchas mamás, un sacaleches es una herramienta esencial para la lactancia. Ayuda a aliviar la congestión, previene los conductos bloqueados y asegura que tu bebé tenga leche incluso cuando necesitas descansar o alejarte. Es una buena idea elegir un sacaleches adecuado antes de que llegue tu bebé y familiarizarte con su uso. También deberías tener bolsas o botellas para almacenar leche materna listas y planificar con anticipación dónde almacenarás la leche, como en el congelador o en el refrigerador.
8. Comprenda los principios de la alimentación a demanda
Los recién nacidos tienen estómagos muy pequeños y necesitan alimentarse con frecuencia. Típicamente, los bebés se alimentan de 8 a 12 veces al día, incluyendo durante la noche, lo cual es completamente normal. El principio de alimentar a demanda significa responder a las señales de hambre de tu bebé, como chuparse las manos, buscar el pezón o llorar, en lugar de seguir estrictamente un horario fijo. Alimentar de esta manera asegura que tu bebé reciba suficiente nutrición y ayuda a mantener tu producción de leche.
9. Prepárese mentalmente para la lactancia materna
Una vez que decidas amamantar, es útil mantener el compromiso y reconocer los importantes beneficios tanto para tu bebé como para ti misma. Al mismo tiempo, prepárate mentalmente para los desafíos: la lactancia temprana puede presentar diversas dificultades. Mantener una mentalidad tranquila y abordar los problemas con paciencia facilitará navegar con éxito las primeras semanas.
10. Práctica con modelos educativos de alimentación con pan
Las habilidades de lactancia requieren práctica para dominarlas. Durante el embarazo o antes de que llegue tu bebé, puedes usarmodelos de educación sobre lactancia maternapara simular diferentes posiciones de cierre y alimentación. Esto podría incluirsimulador infantil realista,simulador de lactancia maternaque puede imitar el flujo de leche, omodelo de educación sobre lactancia suave. Practicar con estas herramientas te ayuda a familiarizarte con el soporte de la mano, el ángulo del bebé en el pecho, las técnicas de masaje del pecho y las diversas posiciones de agarre, para que te sientas más seguro cuando llegue el momento de amamantar a tu propio bebé.
Recuerda, está bien tomarse las cosas con calma, cometer errores y pedir ayuda. Cada paso que das te acerca a ti y a tu bebé a una experiencia de lactancia suave y positiva.
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